domingo, 6 de julio de 2014

" LA PEDRERA " Y SUS HISTORIAS



Desde su apertura al público en 1987 ha recibido más de 25 millones de visitas 
(1 millón cada año aproximadamente), convirtiéndola en uno de los diez lugares más 
visitados de Barcelona.

" LA CASA MILÁ "



No siempre las obras de Gaudí fueron admiradas, es por ello que el pueblo de Barcelona
la bautizo como la " PEDRERA " ( LA CANTERA ) cuyo nombre es el conocido por
todos los catalanes.



Incluso el matrimonio Mila se negó a pagar a Gaudí por dicha obra, que les parecía 
horrenda. Teniendo que ir a juicio y de esta forma Gaudí pudo cobrar más de cien
mil pesetas que el matrimonio se negaba a pagarle por sus trabajos.

1911



En esta época las revistas satíricas no dejaron de hacer chistes sobre la obra.
Junceda la presentaba en un chiste como una «mona de Pascua»; Ismael Smith insinuaba 
que había sufrido un terremoto como Messina.
Picarol la asimilaba a un imaginario Valhalla wagneriano o como una defensa antibélica 
de la guerra de Marruecos, o como un hangar para dirigibles.




También es famosa la anécdota que se cuenta que cuando el político francés 
Georges Clemenceau



Vino a Barcelona a dar una conferencia, al ver la Pedrera se marchó corriendo sin dar 
siquiera su discurso, aterrado de que la gente pudiese vivir en un sitio así.

Pero toda historia tiene un principio.

Josep Guardiola i Grau (1831-1901)



Salió de l’Aleixar, el pueblecito de Tarragona que le había visto nacer, siendo un 
jovenzuelo de diecisiete años.
Cuando regresó a Europa, cuatro décadas más tarde, había acumulado una fortuna 
de veinte millones de pesetas.
Y todo gracias en gran parte al café de Guatemala. Fue allí, concretamente en San Pablo Jocopilas, donde a mediados del siglo XIX compró una finca, El Chocolá, de la que supo 
extraer el mejor café de América central.
Pronto se encargó de hacerlo llegar a las mesas de los más selectos sibaritas.
Tuvo, además, la habilidad de deshacerse de la hacienda, por un precio que multiplicaba 
por miles el precio a que la había comprado, justo antes de que los precios internacionales 
del café cayesen en picado.
Instalado en París, se dedicó a la buena vida, en compañía de 
Roser Segimon i Artells (1870-1964)



Una chiquita Reus  Tarragona que se convirtió en su esposa en 1891
En 1903, Roser, ya viuda, paseaba su duelo por el balneario de Vichy 


PERE MILÁ I CAMPS  (1873-1940)





Pere Milà era un seductor ,sin mucho fondo pero con bastante estilo .
Milà amaba los automóviles. 
Tuvo uno de los primeros coches matriculados en Barcelona y, aprovechando que 
su tío era el alcalde, organizó la primera carrera de automóviles que se celebró en 
la ciudad. 
Otros de los quehaceres favoritos del amigo Pere era ir a lujosos balnearios de aguas 
termales que eran centros de animada actividad social y escenarios muy propicios para 
que las viudas que acababan de heredar, como Roser Segimon, y jóvenes seductores 
encontraran alivio a su soledad o una dote que resolviera la vida. 
La afortunada coincidencia de la heredera y el seductor se dio en ese año de 1903 en el 
balneario francés de Vichy, donde contrajeron matrimonio en 1905.

No tardó en correr el chiste de que Perico, que así llamaban a Milà, no se había casado 
con la viuda de Guardiola, sino con la guardiola (‘hucha’ en castellano) de la viuda.





Soldado imperial de la saga Star Wars, cuyo casco se inspiró en las chimeneas 
de la Pedrera ideadas por Gaudí.

Pere Milà murió en 1940, su mujer, Roser Segimon le sobrevivió veintitrés años, 
residiendo en el piso de la Pedrera, un espacio de más de mil trescientos metros 
cuadrados.
Vivió toda su vida en los decorados de Gaudi que no le gustaban, y los cambió por 
entero a la muerte del arquitecto en 1926 por un estilo muy convencional.
A su muerte, y por indicación de ella, fue enterrada junto a su primer marido, Josep 
Guardiola i Grau. Parece que fue mucho más feliz con éste que con el conquistador Milà.

Lo cierto es que la fortuna de Guardiola i Grau nunca a dejado de producir beneficios
hasta la actualidad.

Hasta pronto.






















No hay comentarios:

Publicar un comentario